Springtime in New York (Bootleg Series Vol. 16)


The bootleg series vol. 16 Springtime in New York. Bob Dylan disco reseña review
The bootleg series vol. 16 Springtime in New York. Bob Dylan disco reseña review

No tiene fin Bob Dylan, como el firmamento, y en él siempre queda una estrella que nunca habías visto, un planeta escondido, una galaxia entera oculta tras el polvo estelar. Ha llegado a finales de septiembre Springtime en New York, la decimosexta entrega de las Bootleg Series, sus colecciones de descartes, tomas alternativas o conciertos de hace décadas. Llega en otoño, pues, y más de treinta años después la primavera neoyorquina, centrada en los meses de abril y mayo de 1983, cuando grabó el álbum Infidels. La deslumbrante compilación contiene grabaciones datadas entre 1980 y 1985, un período en el que Dylan desconcertó a sus seguidores con sus canciones de alabanzas al Señor, salió de su etapa cristiana modernizando su sonido en Infidels y lo tiró todo por la borda al intentar sin éxito sumarse a la más trivial música ochentera en Empire Burlesque, un disco que es como echarle gaseosa a un buen vino. El paso del tiempo ha permitido una mejor perspectiva de aquella época, y el período cristiano, tan denostado en su momento, adquirió el merecido reconocimiento y los laureles definitivos llegaron con la publicación en 2017 de The Bootleg Series Vol. 13: Trouble No More (1979-81). De Infidels se intuía que siendo un buen disco pudo haber sido mucho mejor, porque ya en 1991 The Bootleg Series Vols.1-3 (Rare & Unreleased 1961-1991) avanzó que existían joyas desconocidas, entre ellas la impresionante “Blind Willie McTell”. Sin embargo Empire Burlesque seguía arrumbado en su condición de experimento fallido. Hasta ahora.

Una de las virtudes de esta colección, en su formato de caja de 5 CD, es precisamente descubrir que Empire Burlesque pudo haber sido lo que no fue, un excelente disco. Dylan grabó una lista de canciones que son exactamente lo que en su día adivinábamos tras los aborrecibles arreglos: grandes canciones que se echaron a perder cuando reclutó al productor Arthur Baker con el expreso encargo de que las acercara al sonido imperante en los años 80. En las notas de esta edición Baker confirma lo que ya se contaba en el libro Crónicas vol.1, que fue él quien le pidió una canción acústica para cerrar el disco, y explica por qué: ante todo era un fan suyo y el trabajo que había hecho para él suponía traicionarle, necesitaba al menos un vislumbre del verdadero Dylan. Eso fue “Dark Eyes”, un aliento de autenticidad en un disco de plástico barato. Por eso, descubrir qué había en el origen compensa la espera: los premios principales son poder escuchar “I Remember You” y “Emotionally Yours” con una hondura que los almibarados retoques le hicieron perder; asistir a la gestación de “Tight Connection to Your Heart” desde descartes de “Someone’s Got a Hold in My Heart”; dejarse arrasar por la torrencial “New Danville Girl”, que no encontró su sitio y se reencarnó un año después en “Brownsville Girl”; y debatirse sobre cuál de las dos versiones de “When the Night Comes Falling from the Sky”, la lenta o la rápida, hubiera sido la preferida para sustituir a la insustancial toma que se alojó en Empire Burlesque.

Decía que esta es una de las virtudes de Springtime en New York, no la única. ¡Qué decir de las canciones descartadas de Infidels! Ya sabíamos que era un crimen que “Blind Willie McTell” se hubiera quedado en el camino, pero admitíamos una explicación porque la versión acústica que conocimos en 1991 encajaba difícilmente con el tono del disco. Pero hoy, escuchando limpia y lustrosa la versión eléctrica que había circulado ya en copias pirata, nada justifica que fuera sustituida por “Union Sundown”. La impresión de que el resultado del disco habría mejorado con otras canciones excluidas se refuerza con nuevas versiones de “Tell Me” y “Lord Protect My Child”, distintas a las dadas a conocer en The Bootleg Series Vols.1-3 (Rare & Unreleased 1961-1991), pero sobre todo con la descomunal “Too Late”, una canción de la que es imposible desengancharse en cualquiera de las dos tomas que se ofrecen y que en solo dos días se transformó en “Foot of Pride”, igualmente descartada, que aquí aparece en una versión deslumbrante. ¿Alguien quiere más de las sesiones de Infidels? Lo hay, por ejemplo dos tomas bellísimas de “Don’t Fall Apart on Me Tonight”, planteamientos luminosos de “I and I” y “Neighborhood Bully”, que suena más simpática que militante, sin dejar de serlo, o un “Jokerman” a medio vestir, más dylaniano. Y “Death Is Not the End”, que nació aquí con aromas de gospel antes de acabar años después en el álbum Down in the Groove.

Sigamos. Shot of Love es el menos cristiano de la trilogía que conforma con Slow Train Coming y Saved y el que tuvo una producción más errática. Ambas cosas quedan de relieve con los cortes incluidos en Springtime en New York, en el que versiones alternativas muy apreciables de “Angelina” y “Lenny Bruce” comparten espacio con un buen número de descartes dignos de disfrutar, entre ellos “Borrowed Time” o la inacabada “Don’t Ever Take Yourself Away”, con aires caribeños que vienen desde Desire. Otro Shot of Love, en definitiva, habría sido posible, ni mejor ni peor. Dylan tomó un camino y unas opciones, y ahora conocemos otras, muy disfrutables. La caja se completa con grabaciones de alta calidad de los ensayos en los estudios Rundown, en Santa Mónica, que dan la oportunidad de saborear la complicidad de los músicos, el sentido de la improvisación. Salvo un par de cortes, “Señor”, del entonces reciente Street Legal, y “To Ramona”, regreso a su etapa inicial, el resto son abordajes de canciones ajenas, destinadas a los conciertos de la gira inminente, incluyendo reinterpretaciones más que peculiares (“Fever” o “Sweet Caroline”).

Abunda Springtime en New York en canciones nunca publicadas oficialmente y en escogidas versiones alternativas, escapando así de la abrumadora repetición que ha caracterizado a otros volúmenes de la serie, como es el caso de The Bootleg Series Vol.12: The Cuttin’ Edge (1965-1966) o The Bootleg Series Vol.14: More Blood, More Tracks. Pero sobre todo ofrece una visión diferente al plantear la posibilidad de que algunos álbumes del período 1981-1985 pudieron haberse alejado mucho de lo que finalmente fueron. En este sentido Springtime in New York aporta mucho más que, por ejemplo, los volúmenes 10 (Another Self Portrait) y 13 (Travelin’ Thru 1967-69), o que el destacable esfuerzo arqueológico de The Bootleg Series Vol.11: The Basement Tapes Complete, que derrochan riqueza pero sin separarse sustancialmente de las obras de referencia. Dylan, ya lo sabemos, contiene multitudes, y cualquier regreso a las infinitas partes de su pasado todavía por descubrir es motivo de gozo. Él sigue adelante, como siempre, y ya anuncia su próxima gira, presentando su disco de 2020, Rough and Rowdy Ways, que arrancará en Milwaukee el próximo 2 de noviembre.

 (Publicado en Dirty Rock Magazine, el día 30 de septiembre de 2021)

¿Por qué celebramos el cumpleaños de Bob Dylan?

 

El cumpleaños de Bob Dylan no es una efeméride en los diarios o en los cierres de los informativos de televisión. Es algo más. Sus fieles se han movilizado por todo el mundo para festejarle, como se pueda, que este año se puede poco; pero si algo no le falta a esa gente es imaginación y resistencia a la fatiga, aunque sea fatiga pandémica. A poco que uno rasque encontrará iniciativas por todas partes, algunas cerca de casa, otras lejos. ¿Por qué todo esto? ¿Por qué la manía de celebrar el cumpleaños de este hombre cuando es posible que te preocupes mucho menos de celebrar el tuyo? Quizá la respuesta, si es que existe alguna, esté en el viento, y en el hecho de que nadie como él ha sido capaz de representar una época, de viajar por la cronología de nuestra memoria y por la geografía de un mundo en el que las fronteras iban cayendo. Vivas donde vivas, algún día Dylan cantará en tu ciudad, solíamos decir. Si otros músicos hacen giras mundiales cada cierto tiempo, él está de gira ininterrumpida desde 1989, el "Never Ending Tour". En los descansos graba nuevos discos. Su arsenal de canciones escapa a toda medida, y todavía hay muchas más, escondidas en cofres secretos, grandiosos descartes que por alguna razón no encontraron su sitio y quedaron atrás y van saliendo en cuentagotas, año tras año. Centenares de canciones, docenas de ellas memorables. Hasta no hace mucho le gustaba cambiar el repertorio cada noche, podía hacerlo. No todos pueden. Así, sin prisas, sin urgencias, fue tocando con dedos invisibles nuestras almas. Nos dijo, cuando apenas era un veinteañero, que los tiempos estaban cambiando, y tenía razón. Tres años después le dio por cambiar la historia de la música, enchufó a la red eléctrica su guitarra y le llamaron traidor. Judas, por más señas. Pero a él no le importó, nunca le ha importado lo que los demás digan o piensen. Bebió de todas las fuentes musicales y en los años en que abrazó la fe cristiana se negó a cantar canciones que no hablaran de Dios. Le volvieron a llamar traidor, pero esos tres discos impregnados de religión en cada surco están entre lo más grande que ha hecho. Todos los que le negaron alguna vez volvieron a él. Se equivocó algunas veces, pero tarde o temprano acaban gustándonos hasta sus errores.

Dylan siempre nos salva. En nuestros malos momentos, en los días grises, nos da cobijo en la tormenta. Cuando estábamos encerrados en nuestras casas, en marzo del año pasado, nos regaló una nueva canción, no cualquier canción. Duraba casi diecisiete minutos. En abril llegó otra, que empezaba con versos que decían: hoy y mañana, y también ayer / están muriendo las flores como todo muere. Precisamente en esos días los hospitales y las morgues estaban llenas. Dylan había visto el presente cuando solo era futuro. En sus canciones el tiempo es flexible, puedes vivir el pasado antes de que suceda y olvidar el porvenir. Cuando era joven era más viejo que ahora que tiene ochenta años. Ha alcanzado una estatura mítica y lo sabe. “Contengo multitudes” dice, equiparándose al gran poeta americano, Walt Whitman. “Nací en el lado equivocado de las vías de tren, como Kerouac, Corso y Ginsberg”, canta, hermanándose con los escritores de la generación beat cuyos libros leyó cuando nadie le conocía, cantante folk en bares del Village neoyorquino. Ese chico judío hoy es Nobel de literatura: se lo dieron, lo agradeció y no fue a recogerlo. Nadie esperaba que fuera, hicimos chistes sobre ello. Eso también nos gusta, que es libre, que no le atan los honores, ni los busca. Nada le encadena, ni siquiera sus propias canciones. Cada vez que las canta son distintas, pasan los años y no significan lo mismo, pero siguen siendo hermosas, torrenciales, inalcanzables. Y aunque las han cantado multitud de artistas renombrados, nadie las canta como él.

Dylan, que nunca se detiene en su peregrinar, sin embargo ha dado señales en el último año de empezar a percibir su alargada sombra. Ha mirado atrás, se ha visto a sí mismo recorriendo todos los caminos. Su último disco, “Rough and Rowdy Ways”, [caminos ásperos y ruidosos], es quizá el más personal de todos. “Estoy volviendo lentamente a casa”, se confiesa en una de las canciones, “Mother of Muses”. Dylan reconoce su edad, sabe que más temprano que tarde llamará a las puertas del Cielo. Pudiera esta última colección de canciones ser su testamento, el que nunca había escrito. Seguramente volverá a la carretera, no puede dejar de hacerlo, pero cuando él no esté habrá llegado el fin de una época. En esa larga canción que nos regaló hace poco más de un año, “Murder Most Foul”, nos recuerda que el asesinato de Kennedy sucedió ante los ojos de todos. Ese fue el principio: todo sucede desde entonces al mismo tiempo que lo vemos, la llegada del hombre a la Luna, Vietnam, el último muerto en el Himalaya.

Esa época que vio a los Beatles y enterró imperios llega a su fin, con él, con nosotros. El intento de unir alta y baja cultura, esa mancha en manteles blancos que supuso su Nobel, quedará olvidado. Música, literatura, cine, todas las artes sucumbirán al mandato del entretenimiento y el negocio. Las masas anularán a los individuos, y décadas de transformación silenciosa de las costumbres quedarán sepultadas por escombreras de vulgaridad. Quizá por eso, mientras él siga cumpliendo años y escribiendo canciones, podemos sentir el lento fogonazo de tantas cosas que vienen sucediendo desde que dejó su Minnesota natal. Mientras haya un cumpleaños de Bob Dylan que celebrar, seguirá siendo buen momento para recordar ese viaje que hemos hecho por la vida y en el que él siempre nos ha acompañado.

Publicado originalmente en el Diario INFORMACIÓN de Alicante (23/5/21)

En Come Writers and Critics

"Escuchando a Dylan" no ha pasado desapercibido para los gestores de la base de datos de bibliografía dylanita "Come Writers and Critics", donde aparece consignada con el comentario:

 A disc-by-disc study of the Dylan LPs up to TEMPEST



En La Vanguardia

Seis años después de su publicación, "Escuchando a Dylan" sigue siendo libro destacado en el catálogo de Círculo Rojo. Lo dicen en el periódico La Vanguardia.



Cita en "Imposible vivir así", de Miguel López

23 noviembre, 2016

En la 2ª edición, revisada y aumentada, del imprescindible "Imposible vivir así" (Sílex, 2016), el libro dedicado por Miguel López al concierto y película "The Last Waltz", su autor cita una frase del capítulo que dediqué a "John Wesley Harding":

Como escribe Juan Vicedo, "hay un eslabón perdido en el sótano de Big Pink que explicaría la transición de BLONDE ON BLONDE a JOHN WESLEY HARDING".


Pues claro que sí (Diario INFORMACIÓN)

14 octubre, 2016

Rogelio Fenoll recomienda a quienes discrepan del Nobel de Literatura que se lean "Escuchando a Dylan":

"Lean por favor al alicantino Juan J. Vicedo, autor de Escuchando a Dylan, el primer libro en español que desgrana todas sus canciones, unas 500, y comprobarán por qué leer a Dylan es escuchar un montón de imágenes"

Pincha la imagen y amplía para poder leer el texto completo

Dylan y el cambio de guardia (Diario INFORMACION)

14 octubre, 2016

Sobre el Nobel de literatura, en el Diario Información de Alicante

(Pincha y amplía la imagen para leer el texto)

En Efeeme

7 julio, 2015

Eduardo Izquierdo, en su crónica del concierto del 6 de julio para Efeeme

"Waitin' for you", "Pay in blood", "Tangled up in blue" y la cover de Sinatra "Full moon and empty arms" cierran la primera parte del concierto antes de un innecesario receso de ¡veinte minutos! Juan José Vicedo, autor del fantástico "Escuchando a Dylan", me envía un mensaje sabedor de mi "alergia" hacia el sinatrazo: "¿No te has emocionado con "Full moon"?"


Felicitación del escritor y crítico musical Jordi Sierra i Fabra.

13 marzo, 2015. Jordi Sierra i Fabra, vía e-mail


He tardado en escribir esto porque, amén de viajar, quería contrastar y/o recordar mis propias apreciaciones sobre Mr. Dylan. La verdad es que el tuyo es un magnifico trabajo que engorda la ya enorme literatura que hemos vertido entre todos sobre este chico de Duluth. Me alegra tenerlo ya en mi biblioteca. Es un trabajo valioso, exhaustivo, personal y por supuesto documentado. Has de estar feliz y orgulloso de él.


Jordi Sierra i Fabra es escritor. Ha publicado numerosas obras sobre la música rock, entre ellas varios libros sobre Bob Dylan. Su nombre estuvo vinculado a revistas legendarias como "Disco Exprés" y "Popular 1".

Felicitación del escritor y crítico musical Miguel López

20 enero,2015. Miguel López, vía facebook.


Es un trabajo muy personal, canción a canción, que es un estilo que me gusta mucho. Las referencias biográficas o la información sobre los músicos se desgranan con mucha fluidez y es sencillo leerlo, porque está muy bien escrito. Se nota, al mismo tiempo, qué te encanta y qué te decepciona en cada momento, con una sinceridad que el lector agradece. Muchas felicidades por esta contribución.

Miguel López es periodista y ha publicado los libros "Viaje a Caledonia", sobre Van Morrison, e "Imposible vivir así", sobre The Band y The Last Waltz.

Felicitación de Jorge Ortega, codirector de Ruta 66

12 enero, 2015, vía e-mail. Jorge Ortega, director de Ruta 66

Muchas gracias, lo he disfrutado mucho estas navidades.

Felicitación del editor Ángel Lenoir

Ángel Lenoir, de Lenoir Libros, Barcelona.
Creo que es un libro que interesa a los dylanitas, ya que tienen que saber de su obra para apreciar su contenido. A mí, particularmente, me ha ido muy bien, ya que he podido refrescar algunos álbumes y temas que poco los había puesto, la verdad (siempre se va a lo seguro). Es un libro de fondo que conviene tener en una librería. Mi modesta opinión es que sí, que ha valido la pena.

En el Diario "INFORMACIÓN" de Alicante

Domingo 3 agosto, 2014.
Abriendo las páginas de Cultura del Diario "Información" de Alicante, aparece un reportaje sobre "Escuchando a Dylan". El periodista Rogelio Fenoll describe el libro como un "viaje literario" por la obra de Bob Dylan.



Botas de piel española

En la presentación del 24 de mayo en Avilés, Eduardo Herrero y Mar Blanco interpretaron a dúo una maravillosa versión de "Boots of Spanish leather".
 Previamente Roddy Hart y Gordon Turner habían cantado "Girl from the North Country". Una muestra de cómo sin abandonar una misma melodía Dylan nos regaló dos canciones memorables.




Así empezó la presentación de Avilés





Roddy Hart dedicó al artífice del evento, Béznar Arias, una de las canciones preferidas de éste: Girl from the North Country

Noticia en TVA (Televisión de Asturias)

Felicitación del músico Toli Morilla

Toli Morilla, autor del impagable disco "Diez cantares de Bob Dylan n'asturianu", me lo ha hecho llegar con esta cariñosa felicitación por la publicación de "Escuchando a Dylan"

Comentario del periodista y músico Eduardo Herrero

"Una ventana a lo que las canciones del maestro pellizcan en el alma de cada uno".
Este comentario apareció vía facebook de "En casa del herrero", banda de Eduardo Herrero, músico y periodista de TVG (Televisión de Galicia)



La Nueva España, diario de Asturias, se hace eco

24 mayo, 2014, el día en que Bob cumplía 73 años. Para todos los que compartimos en la terraza del Plazas Bar esa hora de música y diálogo fue una etapa más del viaje emocional que supone escuchar a Dylan.

Avilés Ciudad Dylanita 2014. Roddy Hart & Gordon Turner, Plazas Bar 02



Mini-concierto acústico en la presentación de "Escuchando a Dylan": "Mississippi".

Presentación en AVILÉS CIUDAD DYLANITA 2014


Sábado 24 mayo, cumpleaños de Bob Dylan. 
Se presentó el libro "Escuchando a Dylan" con un mini-concierto acústico a cargo de
 RODDY HART,  acompañado por GORDON TURNER (guitarrista de The Lonesome Fire)y el músico español EDUARDO HERRERO. El coloquio con todos ellos estuvo dirigido por Álvaro Lozano.
 Un ambiente excepcional en una ciudad que cada año rinde homenaje a Dylan durante tres días.




Ruta 66 (nº315, mayo 2014)

Publicada una elogiosa reseña en la prestigiosa revista musical Ruta 66, en su número de mayo:

Tres formas hay de enfrentarse  a este libro. La primera de ellas es pretendiendo encontrar alguna cosa que no se haya dicho todavía en la abasta bibliografía que hace referencia al músico de Duluth. Los que opten por ella ya pueden abstenerse, porque poco descubrirán en el volumen escrito por Vicedo, abogado y profesor universitario.

La segunda es tomarse el libro como un refresco a la carrera, y ojo que llega hasta la actualidad, del judío errante. En eso se cumple con creces y, desde luego, sirve a la perfección para recuperar algunos discos que probablemente podías tener olvidados

Finalmente, la tercera vía es la de la introducción. Aquellos que nunca se han acercado al bardo (sic) y que deseen hacerlo con una guía, tienen ahora una oportunidad de oro para, a partir de pequeños capítulos, ir descubriendo la extensísima discografía de un músico que debería ser asignatura obligatoria en las encuestas de todo el mundo.


Así que escojan su camino y disfruten de un libro en el que se huele el cariño y la admiración hacia el icónico rockero gruñón.




Rockdelux, nº328, mayo 2014

En la veterana revista musical ROCKDELUX se publica una reseña de "Escuchando a Dylan", en la que entre otras cosas se puede leer:

El autor se exhibe como fan, embarcándose, sin afán enciclopédico ni necesidad de sentar cátedra, en esa travesía. Los textos son impecables y divulgativos. No le habría sentado mal un poco más de ambición, aún así si algo bueno tiene este "Escuchando a Dylan" es que funciona como manual portátil de la obra del músico y enciclopedia abreviada de urgencia.


Comentario de Eduardo Izquierdo (aka Edu Chinaski)

Marzo, 2014. Eduardo Izquierdo, a través de su blog Los hijos bastardos de Eduardo Chinasky

Escuchando a Dylan – Juan J. Vicedo (214 páginas). Buen libro para recordar algunas cosas sobre su dylanísima. También para aquellos que aún no se han iniciado en la “religión”. El autor transmite un montón de sensaciones personales que fluyen cuando escucha cada uno de los discos del bardo en una lectura amena y ligera.


Eduardo Izquierdo Cabrera (Barcelona, 1975) es músico y periodista.
 Redactor habitual de la revista Ruta 66, es responsable de su sección de noticias. 
También es redactor de la revistas Mondosonoro y EFE EME, y lo ha sido de las revistas Desolation Post, Supernovapop y ha codirigido el portal de rock SonicWaveMagazine, además del programa radiofónico Sentido Común. 
Está considerado uno de los grandes especialistas del país en la figura de Bob Dylan.



8 abril, 2014. Mi comentario en el blog hijosdechinasky en respuesta a su post

Os aseguro que he disfrutado escribiéndolo, quizá porque suponía enfrentarme a cada canción y dejar que -como muy bien apunta Edu- fluyeran las sensaciones. De junio a septiembre de 2012, todas las tardes de ese verano... las chicharras, las puestas de sol y Bob. Nunca me planteé hacer una obra docta. Me alegra que otros podáis disfrutar el libro de ese mismo modo. 

Un poco más al Norte

¡¡"Escuchando a Dylan" en Suecia!!



En la Europa del Norte

Abril, 2014. Navegando por la red me encuentro "Escuchando a Dylan" en Alemania


Dylan y cervezas trapenses

28 marzo, 2014. De todo hubo en Jesuitas: dylanitas de distinto grado, aspirantes a serlo y una cata de cervezas que puso el broche. Una más que interesante combinación cultural.






Presentación en los Jesuitas de Alicante

Volvemos al Colegio, con la Asociación de Antiguos Alumnos, que presenta ·Escuchando a Dylan" como arranque de su nueva programación cultural. Gracias a Máximo Caturla -Presidente- y a Victoria Tur -Secretario General-. La Asociación destinará lo recaudado a la acción social en África subsahariana.



ESCUCHANDO A DYLAN. Nuestro compañero Juan J. Vicedo (Prom.78-79) presenta su libro sobre la obra de Bob Dylan el próximo viernes 28 de marzo a las 20’00 horas en la Sala Borja del Colegio, reimpreso especialmente para la Asociación de Antiguos Alumnos tras agotar en pocos meses su primera edición.
De “Escuchando a Dylan”, que ha llegado a mercados tan distantes entre sí como México, Argentina o Francia y se presentará en mayo en el festival anual de Avilés, se ha dicho:
  • Lo novedoso del libro es que es absolutamente subjetivo y te cuenta como ve a Dylan. Su perspectiva es excelente, ya que es dylanesco de casta
  • Más que una guía para la escucha: una piedra miliar sobre la obra y la peripecia de Dylan
  • Un texto que aúna erudición y pasión
  • Asume el riesgo de dar muchos datos sin aburrir y lo logra creando un hilo conductor que se convierte en argumento de novela
  • Sencillamente encantador, cuando empiezas a leer te llama a seguir haciéndolo hasta el final
La reseña editorial nos señala su interés: Es sobre todo la visión personal de quien lleva oyendo los discos de Dylan toda una vida y, con lenguaje a medio camino entre lo coloquial y lo literario, escribe sobre algo que le gusta y quiere compartir. Quien ya lo sepa todo o casi todo sobre Dylan no necesita este libro, pero es casi seguro que disfrutará leyéndolo; quien sea consciente de que todavía le quedan cosas por descubrir, aquí tiene un mapa que le ayudará a encontrarlas.

De Norte a Sur: llegamos a Argentina

Desde Río Grande hasta la Patagonia:
"Escuchando a Dylan" también en Argentina


Cruzamos el Océano: "Escuchando a Dylan" en México


En el escaparate de Lenoir Libros

Lenoir Libros, 
donde puedes encontrar todos los libros de pop, rock, jazz y blues en español
Un buen lugar para pasar la Navidad!!!


Abel Fernández comenta su ilustración de portada

11 noviembre, 2013. El ilustrador comenta su trabajo en su web abelfdez.com
La verdad es que cada vez que lo veo me gusta más. Supera de lejos a muchas otras ilustraciones de portadas de libros de Dylan, sin duda.

Nueva portada para el libro de Juan J. Vicedo “Escuchando a Dylan, publicado con Editorial Círculo Rojo.
Desde el principio un encargo así se trata con ilusión. La figura de Bob Dylan tanto por lo que representa culturalmente como visualmente supuso un reto que intenté resolver con la primera idea que me vino a la mente. Juan me sugirió una fotografía de Dylan en la que basar la portada. Desde ahí había que representar al artista de manera que estuviese rodeado de una atmósfera tal y como se le podía ver en los 60s encima del escenario, solo con su guitarra y captando la atención de todos con su música y su presencia. Todo eso sabiendo que estaba ilustrando una portada y que personalmente quería añadirle un carácter tal que la ilustración pudiese funcionar por sí sola.
Agradecer al autor por el trato durante el proceso.


Comentario de José Pita, experto musical

Valoración: 5 estrellas
INTERESANTE
José Pita García
Alicante, España

Escribir hoy día un libro sobre Bob Dylan es muy fácil si lo que se pretende es hacer un relato hagiográfico, porque la información existente es abrumadora. Ahora bien, no es tan sencillo escribir sobre la inmensa obra del genio de Duluth cuando lo que se pretende es entretener condensándola en unas pocas páginas. Y esto es lo que consigue Juan José Vicedo con su libro: En pocas páginas, alrededor de 200, entretiene. El libro se lee de tirón, que ya es muy importante. Dentro de la tónica general del mismo, destaco el capítulo dedicado a John Wesley Harding en el que la prosa se hace poesía y se entremezcla de una manera muy sutil con las letras de las canciones de Dylan. El libro yo lo calificaría, con todo respeto, como una enciclopedia novelada o como una novela enciclopédica porque asume el riesgo de dar muchos datos sin aburrir y lo logra creando un hilo conductor que se convierte en argumento de novela. En tantas novelas como discos se comentan. Y lo más importante, repito, es que todo se hace con suma agilidad llegando a convertir los textos de Dylan en parte inseparable de la narración y de la trama argumental.



Inminente publicación

22 octubre, 2013. Entramos en imprenta.





Eligiendo la portada

18 octubre, 2013. El ilustrador Abel Fernández me envía su propuesta, un punto de partida. Fantástica, ahora hay que añadirle color. Nos debatimos entre dos opciones: la azul turquesa y la anaranjada. No sabemos cuál nos gusta más. Preguntar a los amigos no nos ayuda a tomar una decisión:
después de un fin de semana de consultas hay empate.
Elijo yo.

Ésta era la otra versión.



Minuto uno

27 septiembre, 2013. Se reciben noticias de la Editorial Círculo Rojo:

Hola Juan José, se nos comunica que el libro ha pasado el corte de calidad. Es una obra que queremos tener en nuestro catálogo.